Cerraste los ojos y ahí te quedaste inmóvil durante un buen rato, con los brazos extendidos y los dedos rozando el cielo.
Cuando los abriste sonreías y resplandecías como una de aquellas estrellas a las que apuntabas inconscientemente.
Me miraste. Acababas de hacer una promesa.
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3 comentarios:
Tus palabras son demasiado hermosas como para dejarme sin ellas durante tantos meses. ¿Donde te has metido? hahah A veces con una mirada se dice toddo.
Espero que tu proximo texto no se haga esperar tanto.
muchos besos
Mish
tus palabras pequeñas pero dicen tanto!!!!!
me ha gustado
un beso
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