jueves, 25 de noviembre de 2010

La araña y la mosca

Como la mosca atrapada en la pegajosa telaraña, a apenas un segundo de morir, que es milagrosamente liberada por los numerosos descuidos en el tejer de la araña, no puede más si no vivir sus últimas horas consumida en su pequeña estructura envenenada.

Araña de hábil tejer, ¿Por qué no atrapas a esa bella mariposa a la cual no tendrás que capturar ni envolver entre tus fuertes telarañas, pues se doblegará ante ellas, como todos los bichos cautivados por tu enigmática apariencia? ¿Por qué, si es más bella que la mosca, no ansías más que alimentarte de la horrible fisionomía de ésta? ¿Por qué, pudiendo tener a una hermosa mariposa te conformas con esa destartalada mosca?

Finalmente la araña se enamoró de la bella mariposa. De la mosca solo se supo que sobrevivió a la poderosa ponzoña y entendió que el amor de la araña sólo podía ser correspondido por un insecto de majestuosa belleza, ya que de no ser así, la araña transforma en su prisión en veneno, cualquier atisbo de amor.

1 comentario:

Pepper dijo...

Entonces la araña se enamoró también de este texto porque también es realemnete hermoso, sigue así mi pezqueñula :).


·Zero