sábado, 28 de enero de 2012

"La belleza es tu cabeza"

-Abre los ojos.
Sus párpados se despegaron. Estaban en un campo. Un campo de amapolas.
-¿No es precioso?
Ella negó con la cabeza.
-No te entiendo, ¿cómo no te puede parecer hermoso? ¿No te llena de vida ese color rojo profundo?
Ella enmudeció. Se lo había explicado cientos de veces, ella no era capaz de distinguir los colores debido a su enfermedad. Sólo alcanzaba a ver un campo de flores grises y ocres apagados. Tan apagados como ella.
-Si pudiera, te dejaría mis ojos, para que pudieras ver lo que veo yo.
El problema no estaba en sus ojos, estaba en su cabeza.

viernes, 3 de junio de 2011

Con las manos desencajadas desgarró su cuerpo con las uñas, haciendo llorar su piel, en un arrebato de puro odio. Odio hacia sí misma.

lunes, 21 de marzo de 2011

Nace siendo artista.
Muere siendo un loco, un excéntrico, un incomprendido, un raro, un solitario, un paranoico...

martes, 1 de marzo de 2011

El dolor más profundo, clavado como un cuchillo afilado, directamente en el corazón, petrificado durante un invierno en el que las calles de Madrid estaban siempre envueltas en una luz grisácea, lluviosa y enfermiza.
Y quién no se enamoraría de un invierno eterno, de una oscuridad plagada de belleza… La belleza puede llegar a ser monstruosa, monstruosa y envolvente, como un torbellino de grandeza, de ambición…
Y su mente enferma, plagada de fantasmas y de imposibles, matando su corazón, entregado a cuatro paredes torturadas por todas las almas que se quedaron cautivadas por el abismo del que os hablo. Un ente que se queda con todas y cada una de esas muertes, se alimenta, y se hace aterrador…
Y tus ojos mostraban ese brillo, cautivado como yo me cautivé de tí, de esa oscuridad envolvente, de esa frialdad, de esos dibujos en las paredes, dejaste de ver la realidad y despreciaste lo vivo, fundiéndote con un mundo que te envenenaba la mente y consumía rápidamente tu cuerpo, tanto como a mí me consumía tu presencia. Me acariciabas el cuerpo desnudo y despreciabas después tus manos, dignándote a besarme y rendirte a un ligero atisbo de amor, no, jamás de amor, de placer, de morbosidad... Y luego volvías a desdoblarte y te desvanecías con la luz azul-marina; bello, como siempre, inalcanzable, como siempre. Muerta por amor y desesperación, capaz de ofrecerte mi cuerpo si con ello satisfacía tu apetito y quizás amarrarte entre mis lazos para salvarte del abismo, no podías más que pasear tu lengua sobre mi piel sin poder ceder el ardor de tus ojos y abandonar aquella locura.


Y cuando por fin te diste cuenta de que la muerte quiere aparentar belleza solo para beberse tu alma, cuando encontraste llorando arrinconado, temblando de frío, al niño de tus entrañas, cuando te viste frágil y desprovisto del poder que creías tener, me dejaste tan rota y exhausta que ya no pude quererte.

La nieve de Madrid se derritió. Las calles de Madrid tienen otro matiz cuando no fluye amor enfermo y ciego por la sangre…. Y el olvido consume a aquella alma que conocí y de la que me enamoré, que se quedó atormentada entre los desgarros de las paredes y aquella oscuridad perlina y brillante, capaz de violar la realidad y sacarte el corazón con sus propias manos….

Y como si de un sueño se tratase, me guardo entre mis manos y mis labios, el sabor de nuestro secreto.

viernes, 10 de diciembre de 2010

Despedida

Espero haber tomado la decisión correcta. Nunca lo sabré.



Hasta siempre, chico de ojos oscuros y llaves en el cuello... Sé feliz, siempre tendrás un hueco en mi corazón.

jueves, 25 de noviembre de 2010

La araña y la mosca

Como la mosca atrapada en la pegajosa telaraña, a apenas un segundo de morir, que es milagrosamente liberada por los numerosos descuidos en el tejer de la araña, no puede más si no vivir sus últimas horas consumida en su pequeña estructura envenenada.

Araña de hábil tejer, ¿Por qué no atrapas a esa bella mariposa a la cual no tendrás que capturar ni envolver entre tus fuertes telarañas, pues se doblegará ante ellas, como todos los bichos cautivados por tu enigmática apariencia? ¿Por qué, si es más bella que la mosca, no ansías más que alimentarte de la horrible fisionomía de ésta? ¿Por qué, pudiendo tener a una hermosa mariposa te conformas con esa destartalada mosca?

Finalmente la araña se enamoró de la bella mariposa. De la mosca solo se supo que sobrevivió a la poderosa ponzoña y entendió que el amor de la araña sólo podía ser correspondido por un insecto de majestuosa belleza, ya que de no ser así, la araña transforma en su prisión en veneno, cualquier atisbo de amor.

martes, 23 de noviembre de 2010

El cántaro roto

Finalmente y después de dos años, rompió mi recio cántaro el agua que caía con furia y velocidad desde aquella fuente que tomaba su fría esencia del deshielo de la montaña.
Cuando dejé de ir a por agua, la fuente se secó.

O eso creo yo, pues nunca fui a comprobarlo, mi cántaro en pedazos no podía albergar ni una sola gota que aliviara mi sed y mi boca se negaba a beber ni una sola gota más de aquella agua gélida y devastadora.